Al ir conectándome me he dado de bruces con todas estas imágenes y, francamente ,todo esto de las bodegas es superfluo, anecdótico y ridículo, ante el gran drama de hombres y mujeres que desearían cambiar su situación y se encuentran con unos demiurgos que se creen con derecho a cercenar, controlar y negar todo lo que no sea su "modus vivendi", algo parecido a vivir del cuento.
Espero y deseo que no se convierta en otro Irak.
Terrible, he visto los dos enlaces y me he quedado sobrecogida. Es una salvajada lo que está ocurriendo y no parece que vaya disminuyendo el nivel de violencia.
ResponderEliminarGracias por mostrarlo y por no permitir que cerremos nuestros ojos ante tanta barbarie.
Un beso