sábado, 12 de septiembre de 2009

La izquierda también sube los impuestos...

...Dónde la izquierda?
Uno de los principios básicos de un buen demócrata debería ser no perpetuarse en el poder y los cargos dejando paso a savia nueva, si es que en el sistema de partidos de obediencia a los intereses del grupo, eso puede darse. Lo demás bla...bla...bla...y para poner la guinda lo de los cohetitos.
Será posible semejante desfachatez!

1 comentario:

  1. Hola. Vaya error que cometí con Laura Alonso... ahora caigo...


    El problema no es si suben o no los impuestos. Según la lógica del Estado de bienestar (cuyos logros yo no discuto) hay que recaudar... el caso es, ¿cómo, siguiendo qué política fiscal?

    En España (la ministra de Economía lo acaba de reconocer) no se incrementará la presión fiscal sobre las rentas más altas. ¡Y la misma semana dice el primer ministro que subirán los impuestos indirectos (en tabaco, gasolina, IVA, etc.)! Es decir, que el asalariado medio y bajo va a apoquinar, mientras el "rico" no notará las subidas.

    Esta política es ultraliberal, tatcheriana, reaganiana, etc., como se la quiera llamar, ¡pero en absoluto es de izquierda! Recordemos otro hecho vergonzoso: la abolición del impuesto sobre el patrimonio. Mucha gente dijo: ah, qué bien, qué bien, no me cargan a mis propiedades... Pero ¿a quién beneficia esto? ¡Precisamente a quien tiene propiedadeS, en plural!

    La desigualdad económica en España es un hecho (que va a incrementarse tras los activos comprados a una Banca que no los ha hecho revertir en la ciudadanía) y tiene su explicación en una política económica que ha cambiado la piel fascista por la ultracapitalista. El Estado aquí es despótico, pero por herencia fascista, no por intervencionismo socialista. Ni lo uno ni lo otro acaban siendo beneficiosos para el ciudadano, pero cuando el intervencionismo nunca tiene lugar para proteger al ciudadano y siempre, en cambio, para enriquecer a las camarillas de turno, nos acabamos viendo desbordados por el paro, la precariedad laboral, etc., males que se intentan combatir con medidas demagógicas, paternalistas e hipócritas.

    Salud y acracia.

    ResponderEliminar

Por favor, comentarios.