El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer. A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Mujeres en la calle
Duro, como mujer que soy, que somos, aceptar la situación en que estas mujeres tienen que verse. Me niego a creer que lo hagan por placer. Por placer salir a pasear, ir al cine, tomar un refresco. Salir a "trabajar", y como única alternativa "laboral", es decir ganar su subsistencia, sea "hacer mamadas" máximo imaginario (real o figurado)de placer masculino, en las circunstancias en las que tienen que hacerlo, pienso,a eso jamás se le puede llamar trabajo, por mucho que se empeñen algun@s. A parte de las mujeres que ya lo han asumido y llevan muchos años utilizando su cuerpo como mercancia, a poca conciencia que tengas como mujer con unos derechos, poco placer deben de sentir, es más sin temor a equivocarme, debe de hacer que se sientan como la basura más basura, preguntándose, y con toda razón, si ser mujer sin recursos, aparte de los putrefactos negreros, supone quedarte sin ápice de tu dignidad femenina. Sordido, demasiado sordido.
Nacer,vivir, en un cuerpo sexuado en femenino ¿lleva gravado este estigma tan terrible?
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