El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer.
A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
martes, 17 de noviembre de 2009
Todo en la política sigue igual...
es decir, tod@s con el culo pegado al sillón. ¿Tendrían donde caerse muert@s? (metafóricamente hablando, por supuesto) sin la política?
son los más mediocres de la sociedad.
ResponderEliminarLos que fuera de los sillones no tendrían el más mínimo porvenir
Saludos
La política como profesión y no como servicio al ciudadano.
ResponderEliminarAsí nos va.
Un saludo.