El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer.
A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
Es una pena que se fuera pero nos queda su magnífica obra. Y siempre le recordarmos como una persona digna, solidaria, cercana.
ResponderEliminarUn beso