El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer. A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Yemen, mujeres jóvenes, universitarias yemenies
Es paralizante, pero quiero pensar que lo es desde mi eurocentrismo. Respeto a una cultura diferente, el discurso mil veces esgrimido. Acabo por no entender nada. Entiendo que defiendan su presunción de inocencia, sin embargo, pocas mujeres salen en defensa de las mujeres condenadas a morir lapidadas, será por religión?. Cuando la religión es un elemento presente en todos los actos de la vida de hombres y mujeres, se me acaban los argumentos. Ir con el niqab, por religión, defender el terrorismo, por religión, defender la servidumbre voluntario por religión, la opresión de las mujeres, que ya no es opresión ya que la aceptan como algo distintivo de su mundo, por religión. ¿Nadie se plantea el final del patriarcado basado en estas religiones monoteístas y despreciadoras y asesinas de mujeres?

Yo pienso que cuando a alguien se le adoctrina desde que nace en una religión determinada, se le está coartando su libetad, cuando desde el sectarismo se les hace ver que ese es el "verdadero" camino y se les promete la salvación eterna, entonces se conducen como borregos porque no tienen acceso a otro tipo de información.
ResponderEliminarLas religiones, unas más y otras mucho más, solo persiguen controlar la voluntad de las personas e imponerles un código ético que les mantenga permanentemente subyugadas.
Salud, República y Socialismo.
Cierto Antonio, las religiones siempre han estado y están al servicio del poder, pero con una capacidad de amansar que impresiona.
ResponderEliminar