El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer.
A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Japón, su valiente y respetuosa gente, mis respetos
Me uno a tus deseos, evidentemente, estamos centrados en lo possible (gran desgracia) y olvidamos lo que ya no tiene remedio.
ResponderEliminarUn abrazo.