La única forma de cambiar el mundo, desde una mirada diferente, es alejarse de los modelos de poder masculinos que dominan todos los gobiernos. Si nos creemos importantes por formar parte de gobiernos corruptos, violentos, mentirosos, hemos perdido la chispa de la igualdad y la libertad que nunca ha significado hacer lo mismo que el modelo masculino y patriarcal que siempre nos ha despreciado. Raro igualarse a su verdugo.
Escupamos sobre el sistema de poder dominante, corrupto y repugnante.

Muy interesante consejo. Ojalá lo consigamos
ResponderEliminarUn abrazo solidario