El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer.
A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
jueves, 10 de marzo de 2011
Somos imbéciles o nos toman por imbéciles...Líbia.
Lo mismo es muy derrotista y tiene algo de bajar los brazos, pero cada vez creo más que somos imbéciles.
ResponderEliminarUn saludo.