El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer.
A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
muy bien dicho!
ResponderEliminarUn saludo para el blog.
es genial! yo también he hecho una canción protesta, o lamento, no sé cómo definirla, aunque ni punto de comparación, claro.
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