Hoy siguen mutilando con toda impunidad. Riqueza y lujo a costa del sufrimiento y muerte de niños y niñas inocentes. Ayer y hoy en tantas partes del mundo. Alguien que se enriquece con la fabricación de este tipo de armamento que ataca a inocentes, ¿puede ser feliz y presumir de su riqueza?
Y que asco para los asco de 1997.

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