sábado, 18 de enero de 2025

Cohetes, dinero para cohetes. Estamos acabando con el planeta Tierra, temblad planetas del Sistema Solar, que los listos de turno, los del vil metal saliéndoles por todos los agujeros del cuerpo, sobre todo por uno. Dilapidan, a paladas, las enormes fortunas amasadas -gracias a los tont@s útiles, todo hay que decirlo- a paladas de fajos de billetes, en grandes metas insensatas y paseos espaciales antes que pensar en lo que estamos haciendo en este que ha acogido y acoge tantas especies animales. Algunas desaparecen, las reemplazan otras. ¿Se creían superiores, antes de desaparecer?

 Con la aparición del Ardipithecus ramidus, y el largo camino emprendido hacia el andar erguido, nos hemos creído "La especie elegida" (con todo mis respetos) con derecho a creernos que el planeta que habitamos y en el que hemos evolucionado (creacionistas aparte) es propiedad privada de los erguidos y lo hemos convertido en el hábitat, en el que reina la injusticia, el sufrimiento, el espolio, el despilfarro y un largo etcétera de un@s contra otr@s, que no nos va a llevar nada más que a ser otra especie extinguida o en vías de desaparición, a pesar de lo chulit@s y dominantes que nos sentimos.


Cada uno, con su granito de arena, lo van a conseguir.


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