El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer. A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Saadia
...y la libertad(defendida por much@s), mentirosa, para llevar el velo de las mujeres musulmanas. No pongo en duda que muchas mujeres llevan el velo por decisión propia, si a la amenaza y la recriminación simbólica constante de individuos masculinos, cualquiera, se puede llamar libertad para llevar el velo. Pero hay muchas que lo llevan por miedo, y para llegar a esta situación ha sido necesaria la colaboración desinteresada de nuestras instituciones, al lado de la opresión, reconociendo a los imanes represores, como representantes de la comunidad árabe allá donde las haya, es decir por todo el país y a las cabezas intelectuales que viven de "este" cuento. Saadia es el ejemplo de lo que hemos podido saber, nunca de la realidad terrible de muchas mujeres musulmanas, en el país. el hecho de que por Barcelona o Madrid se paseen mujeres con el velo musulman que las cubre completamente la cara, es un ejemplo de lo que poco importan los derechos de las mujeres, sí el dinero.
Yo creo que, independientemente de que existan mujeres que lo lleven voluntariamente, el tema de fondo es qué significa el velo -en cualquiera de sus versiones- de las musulmanas en la sociedad. La cuestión tampoco es si es un signo cultural o religioso o ambos, ya que ante todo es un símbolo de decencia sexual -"modestia" les gusta a los musulmanes decir- que nos da a las mujeres la responsabilidad, o cierta responsabilidad, de las actitudes que los hombres tienen hacia nosotras. Refuerza la ideología misógina que hay detrás de la frase "el hombre es hombre" "los chicos al fin de cuentas serán chicos" que es la principal responsable de la impunidad de los delitos sexuales.
ResponderEliminarUna reflexión parecida se puede hacer con la prostitución y la pornografía, independientemente haya quién diga que está en ellas voluntariamente, la cuestión es qué función tienen en la sociedad, y su función es la misma, así como las religiones, buscan reforzar el sistema patriarcal.
Escuchando en la radio las declaraciones de esta mujer y de su marido restándole importancia al asunto se veía mucho miedo de fondo en sus palabras. Y en las de ella, especialmente, un cierto conformismo y un decir las cosas son así y no podemos cambiarlas.
ResponderEliminarComo en muchas cosas, además de la "ayuda externa", los cambios tienen que empezar a producirse por una reacción de quien sufre la vejación del velo. Y que no me cuenten que es una cuestión cultural o religiosa. La dignidad debe de estar por encima de cualquier cosa.
Un saludo.