Final del patriarcado

Es no acoger el modelo que nos degrada de lucha de sexos.
es seguir en el largo camino emprendido por mujeres y hombres
para vivir con respeto y dignidad.
nunca manipulación, violencia, odio enfermizo, cuando el amor se acaba.
es custodia compartida
ser independient@s económicamente.
casarse no ha de significar quedarse en casa cuidando a los niñ@s, más allá del tiempo necesario y pactado entre pamamapa.
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viernes, 2 de enero de 2009

Jeans e Islam


Poca cosa, que no sea conocida, se puede comentar sobre las restricciones en el vestir de las mujeres musulmanas. Los hombres musulmanes, por descontado, pueden vestir como les dé la gana. Ellos no incitan al pecado, las mujeres siempre, por eso hay que encerrarlas en una prisión de alta seguridad en beneficio del honor masculino, ¡ufff! Lo malo es que aquí les hacemos la pelota, vete tú a saber en base a qué perversos intereses; posiblemente sea que muchos desearían que volviesen los tiempos en que las mujeres eran un cero a la izquierda y ellos podían imponer su ley de violencia sin que nadie les echara nada en cara, todo lo contrario, "pégale que ella ya sabe porqué".
Seguro que es eso. Sentirse superior siendo una rata, una cucaracha, todo femenino, ah, un gusano, masculino, por fin.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Libertad femenina o servidumbre voluntaria

http://www.sonypictures.com/classics/persepolis/

Verano 2007, estoy haciendo cola en una panadería famosa de una pequeña ciudad de El Maresme. Se acerca una pareja, presumiblemente de África del Norte. Él, vestido con pantalón corto, sandalias, camisa hawaiana. Ella pantalón tejano largo, camisa negra de manga larga y pañuelo negro.
Diciembre 2007, departamento de telecomunicaciones de un conocido centro comercial de Barcelona, mucha gente esperando, hay que coger número. Se acerca una pareja joven, entre 20 y poco más. Él, rostro agradable, vestido moderno, confortable, elegante; su barba, único signo de diferencia. Ella, falda larga, pañuelo en la cabeza y chador, difícil de describir.

Mi cuerpo se estremece, el cuerpo femenino que debe esconderse para no ser el culpable de las debilidades masculinas, qué horror.

En Barcelona es la segunda vez que veo mujeres con esta prenda, una en un barrio marginal en transformación, "el Raval", ahora en el departamento de más demanda en la actualidad; todo el mundo va detrás de los móviles de última generación. Ella se veía desenvuelta y segura de sí misma. Hablo por su forma de moverse, no por las emociones de su rostro escondidas tras el pañuelo.

Mi cuerpo se estremece, el cuerpo femenino que debe esconderse para no ser acusada de ser la culpable de las debilidades sexuales masculinas, qué horror.

Sin temor a ser tachada de racista, sentí que mis libertades, las libertades que las mujeres —no todas, hay millones a las que se les niegan con violencia— hemos conseguido después de siglos de lucha y denuncia, libertades frágiles, ya que continuamente son pisoteadas, se desvanecían. Son frágiles porque en nuestra sociedad muchas siguen viéndose como sexo y organizando su vida alrededor de su cuerpo, mejor, de su sexo; el cuerpo nos significa. 
Porque muchos hombres siguen despreciando y se creen con derecho a matarlas; porque las instituciones, con la excusa del relativismo cultural y, pienso, intereses económicos, nos imponen el "respeto a la diferencia" aunque esta esté basada en la exclusión y opresión de las mujeres.
Que haya mujeres que reivindiquen contundentemente su cultura a pesar de las injusticias me recuerda que en nuestra cultura occidental patriarcal las defensoras y transmisoras, más radicales e intransigentes, de esta cultura, han sido las mujeres. "La casa de Bernarda Alba".

Pienso en el movimiento de jóvenes francesas descendientes de ciudadanos argelinos "Ni putas ni sumisas" y en la magnífica película de "Persépolis", en que las mujeres se expresan con libertad denunciando su situación. También en el artículo aparecido el 30 de diciembre en El País, "Si te maquillas, morirás", que nos habla de las atrocidades cometidas por los hombres que no respetan la libertad femenina y los suicidios de las mujeres kurdas como única salida digna a su vida.
Aun ahora en el mundo occidental, el feminismo, que es un concepto que significa lucha por la dignidad y libertad de las mujeres, al que tanto le debemos, se identifica con mujeres violentas, agresivas, vengativas, depredadoras sexuales, es decir, que reproducen el modelo de comportamiento ancestral masculino, sin que parezca que seamos capaces de hacer otra cosa.
Forma sublime de desacreditar el ansia de tantas mujeres para construir un mundo más justo.

Solas, Berlin is in Germany,On connaît la chanson,En nombre de la rosa, Amistad,Antonia"s line,Juno

  • Promesas del este, Amistad,
  • Persepolis, El jardinero fiel, La pesadila de Darwin, Una verdad incomoda,La pelota vasca, De xerranques i de nenes(De marelles et petites filles),
  • El laberinto del fauno
  • el Código da Vinci

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