Qué pena, siempre lo había tenido en alta consideración.
No puedo dudar.
El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer. A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
Qué pena, siempre lo había tenido en alta consideración.
No puedo dudar.
Ayer escribía.
Hoy escriben.
Se merece ser reconocida y reconocido su trabajo, empeño y valor en defensa de un "mundo mejor", que por lo que se ve hoy en día, en nuestra política, no nos lo merecemos.
Demasiada porquería política, o sea, humana.
...Para reparar un poco los daños, recomiendo la visión de una producción audiovisual de TVE, basada en la obra de teatro, Carmen, nada de nadie, que puede encontrarse en la plataforma de RTVE gratis y con facilidad. Emitida este año poco antes de verano, cuenta con la interpretación excelente de la actriz canaria y barcelonesa Mónica López, que compone un retrato inmenso de Carmen y sus circunstancias políticas y personales.
Me recuerdo. Mis hijos durmiendo. Mi marido, turno de noche. Yo sentada en el sofá atónita, escuchando las noticias sin poder creer que íbamos de nuevo hacia el oscurantismo y la total falta de libertades. Sobrecogedor el congreso, terrorífico, pensaba, los tanques.
Tengo el primer libro que se escribió sobre Carmen, con todo mi respeto sobre Amparo, ya que a mi modo de ver, -soy muy confiada- nada hubo entre ellos, excepto una relación centrada, intensamente, en llevar adelante, un proyecto faraónico, como era pasar de una dictadura a una "democracia". Personas, como otras muchas en otros partidos o ámbitos que deseaban con ansia, un imposible, el fin de la dictadura sin violencia. Complicado ser puro. Con tantos años de dictadura, no pertenecer o estar chamuscado con el "régimen", complicado.
La oposición, dentro y fuera, otra cosa.
Ella, Carmen, su historia personal terrible, su inteligencia, su triste final, bien merece ser recordada.
Me ha parecido que hay como un interés sibilino por crear desconfianza, en muy pocos momentos, eso sí. El personaje totalmente banal, de adorno. Una secretaria.
Nada, nada, lo creo sin lugar a dudas.