China, la capitalista, en la cresta de la ola de las tierras raras.
Cambio de tercio, pobre gente trabajadora y honesta.
El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer. A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
China, la capitalista, en la cresta de la ola de las tierras raras.
Cambio de tercio, pobre gente trabajadora y honesta.
Este artículo ha despertado mi memoria histórica política.
El libro viejito en mi librería. Una edición de bolsillo.
Cuando leí Archipiélago Gulag me quedé conmocionada por la crueldad de la represión. Aunque la amplitud de la misma supera con creces lo imaginable.
Sentí frío, mucho frío. A pesar de que también me resistía a creerlo.
En un asco, ya sabíamos, se había convertido la revolución rusa, y me atrevería a decir, a partir de Stalin. Hay otros que ya ven a Lenin como sospechoso. Las revoluciones, excepto la de los claveles, es lo que tienen: quieren acabar con lo viejo para sustituirlo por lo nuevo, es decir, cambiar el decorado pero no el contenido.
O, dicho de otra manera, convertir lo nuevo en lo viejo.
Revoluciones fracasadas:
- Religiosas, llamadas "herejes":
. Cátaros, valdenses, bogomilos, fraticcelli, etc
. Las beguinas
. La Reforma protestante (RP) con sus grupúsculos disidentes y la violencia ejercida por esta RP contra estos, o muerte, o América.
Políticas: lo viejo por lo "nuevo" convertido en viejo.