Parece que el enredo iniciado por el permiso de obras (mal informado parece), de un ayuntamiento a la constructora, para llevar a cabo la construccion de un hotel monstruo en un parque natural como es Cabo de Gata-Nijar, al final, se desenredará y la naturaleza quedará libre de ladrillo.
Grupos ecológistas de la zona pararón las obraspor ilegales en su día, construir en un medio protegido, pero los hilos del poder y la justicia se mueven con lentitud. ¿Algo que nos identifica?
Desde el 2000 hasta ahora, esperemos que para el acto final los hilos sean un poco más o menos...
Cosas de instituciones y justicia.




