La ciudadanía trabajadora y honesta ve con incredulidad que ningún partido en el gobierno (ahora unos, ahora otros) sea capaz de ejercer el cargo con dignidad, es decir, haciendo una buena gestión por el bien común. Un buen gobierno. Solo se dedican al "...Y tú más", al insulto, al descrédito.
Si no hay buena gestión en beneficio de la población en general, es decir, vivienda digna, salarios dignos, buenas escuelas públicas, buena sanidad pública, trabajo, sueldos dignos, buenas residencias a precios dignos para nuestr@s mayores (no hacinamiento y miseria), todo el montaje político, del que os sentís orgullosos de pertenecer (buena vida), solo sirve para servir en bandeja al neoliberalismo la vida de la gente. Tomar decisiones que beneficien al capital, en detrimento de las personas por las que un día dijisteis que ibais a trabajar si llegabais "al poder". A no ser que se entendiese mal, solo ibais a trabajar en beneficio de las multinacionales y los principios del capitalismo salvaje primitivo: máximo beneficio al más bajo coste, es decir, todos los derechos de las personas. Vuestra única misión.
Meter la mano en la bolsa, aunque sea disimuladamente, es decir, sueldos que hacen temblar por lo astronómicos y de vergüenza, es, en definitiva, el juego de la política; a ver quién pilla más.
Lo que lleva a pensar que "la política" es para los ambiciosos y sin escrúpulos que, con el rollo de la ideología que defiende, sea la que sea, ya queda justificado para vivir del cuento como un/a "pachá" sin ningún tipo de rubor.
Eso sí, con un@s aliados en las urnas no siempre conscientes de lo que se juegan.
