He leído con atención el artículo publicado en Le Monde 26 de noviembre respecto a la custodia compartida (CC), ley que en Francia se aprobó en el 2002, en base a
un estudio próximo a publicarse de Sylvie Cadolle, socióloga, ligada a un estudio internacional sobre el tema de la CC.
Las expectativas no son muy halagüeñas.
A pesar de que de entrada el sistema favorece a la pareja ya que la custodia se ejerce de forma igualitaria y co-responsable, la realidad según el estudio, a la larga perjudica a las mujeres.
Aunque al disminuir la carga de responsabilidad, las permite acceder a un trabajo más estable, a una mayor libertad y a la independencia económica, las conclusiones no son tan positivas. Parece ser que las conclusiones a las que llegan l@s estudios@s, es que, son las madres son las mas perjudicadas en este sistema, también, y aquí, vuelve a desatarse la caja de rayos y truenos entre las parejas.
Las razones que aduce la autora como resultado a su encuesta son varias:
1) Parece que los padres no son tan responsables, para evitar problemas, parece, dicen a todo que sí, deshaciendo la labor educadora de la madre(hacer los deberes, lavarse los dientes, apagar la tv, etc.)
2) Recae mayormente sobre ellas el peso del seguimiento sanitario, se quedan con ell@s cuando están enfermos, l@s acompañan a las actividades extraescolares, etc.
3) Con las excepciones que confirman la regla, las mujeres siempre cobran menos que sus ex. Entonces se plantea la pensión complementaria para evitar los desequilibrios.
El estudio se basa en una encuesta pasada a 19 mujeres y 7 hombres, respaldada por otra encuesta más amplia. En definitiva los hombres son los que más satisfechos están con la CC y cuando hay problemas dicen que las mujeres, lo único que pretenden, es sacarles un pensión o que están paranoicas o desequilibradas.
Curioso como terminan estas historias de pareja, tantas historias de amor, que se unieron con la ilusión de crear un proyecto de vida conjunto y se acaba con el odio personal más acerado.