¿De qué gente?
Cada pueblo tiene el gobierno que...
El pensamiento de la experiencia, es decir, el partir de sí, se convierte en práctica política capaz de transformar el mundo, cuando un hombre o una mujer así lo quieren. Desde el partir de sí, sin mentiras, hipocresía, maldades ni violencia y actuando en todos los campos de la vida, es como entiendo mi ser mujer. A pesar de nuestras, mis, "mochilas" personales.
Hablo de aquí y de allende.
Nacionalismos, palabra que me produce repelus, cuando pienso en que toda la población transita una tierra que es de muchas especies, si es que lo es de alguna, y debería pertenecer a todas por igual, pues eso, repulsión.
La palabra nacionalismo borra todo respeto y solidaridad; solo expresa violencia y desprecio. Por muy orgullos@s que digan que son, cuando de hecho solo lo son por la pasta. La verdad, "no dan un palo al agua". No fotre brot.
Historia dixit.