

Cuando ves a las personas que se permiten hacer tales declaraciones, piensas en la sobrecogedora crueldad desplegada por las iglesias contra las mujeres a lo largo de la historia (en algunas zonas todavía las matan en nombre de la religión) y que han afectado a la vida de las mujeres a las que durante siglos han torturado, matado, violentado y marginado; me dan ganas de gritar, reconozco que últimamente estoy muy gritona. Estoy harta de los curas que no hacen más que inmiscuirse en la vida de las personas, en la vida de las mujeres. Dejadnos tranquilas, no abortamos por frivolidad; si algunas mujeres lo hacen en diferentes ocasiones de su vida, es posible que sea porque aún siguen bajo el yugo de la subnormalidad que la iglesia y el patriarcado han pretendido y pretenden mantenernos. ¡¡¡BASTA YA!!! O NOS CONVERTIREMOS EN JUEZAS DE LAS VILEZAS realizadas por muchos curas, antes impunemente y ahora con la pretensión de impunidad.
Soy una mujer vieja, como a veces me dice algún alumn@, con afán de molestar; se queda desarmado cuando no lo consigue, después de un comentario cariñoso, real, que les suelo decir, para hacerles reflexionar.



































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